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Niños teorizando, escucharlos es cosa de sabio


Foto descargada de pixalbay.com

Quizás en alguna ocasión ha escuchado a alguien decirle a otro, o posiblemente tú lo has dicho, “no teorices”. Esto puede ser irritante para alguien que intenta compartir alguna idea, pero aún más para un niño que está tratando de organizar sus ideas en un intento de estructurar las informaciones que circulan en su pequeño cerebro. La interrogante que nos sugiere tal acción es ¿de dónde nace la idea de bloquear a los demás de esta forma? Posiblemente no sabremos su génesis, pero si sabemos que los que la usan no tienen idea de lo que es “teorizar” realmente.

En estos párrafos no nos centraremos en explicar en profundidad que es “teorizar”, no vaya a ser que alguien redunde diciéndo, “no me teorices”. Lo que trataremos es de ver como en la niñez la acción de teorizar, si así se puede llamar, demuestra ser una capacidad humana para entender y comunicarnos con el mundo que nos rodea y como algunos de los más grandes pensadores de la historia han sabido aprovechar la voz de los infantes para plantear sus teorías sobre el conocimiento y aumentar su creatividad. Por último, concluiremos reflexionando algunas de las razones por la que actualmente se les cohíbe a los niños de tan bella virtud.

Siendo profesor de un colegio en el que les impartía clases a niños de diferentes edades, recuerdo que varios niños iban al salón de profesores a buscarme para hacerme preguntas o contarme inquietudes que me dejaban pensativo todo el día. Pero también recuerdo claramente como varios profesores les impedían acercarse a la puerta del salón y les echaban profiriéndoles expresiones humillantes, alegando que estaban en su hora libre y no iban a escuchar tonterías de niños. De estas experiencias hacen ya trece años y cada vez me convenzo de que debemos sacar tiempo para escuchar a los niños. Puedo decir que no he estado solo en esta tarea, hace mucho tiempo grandes pensadores de diferentes áreas del conocimiento ya lo hicieron.

La ingenuidad y la criticidad que coexisten en el cerebro de los niños es sorprendente. Es una batalla que, a veces, los adultos ignoramos y somos atrapados infragatis cuando el nivel crítico del niño trasciende su ingenuidad en la observación de hechos y realidades incoherentes que reflejan algunos relatos que les intentamos infundir. Entre estas observaciones podemos citar las historias sin sentidos de los cuentos infantiles, las incoherencias religiosas, las mentiras mal fundadas que los padres les tratan de inculcar, etc. El silencio del niño, por respecto al adulto, no explica que su cerebro este en un estado pasivo, sus reflexiones en algún momento les harán estallar, ya sea a través de acciones concretas que desmientan lo que les contamos o por la forma como este interprete la realidad y construya su personalidad en sumisión o rebeldía.

Jean Piajet, Simung Freud, Jean J. Rosseau, John Holt, entre otros, desarrollaron sus más grandes aporte a la psicología y pedagogía desde la observación de los niños. Picasso se atrevió a decir que, “Me tomó cuatro años pintar como Rafael, pero me llevó toda una vida aprender a dibujar como un niño”. El minimalista cerebro de los niños, libre de la contaminación de información producto de los años que tenemos los adultos, los convierte en un terreno fértil para la creatividad y el desarrollo constante de novedades, algo que los adultos obviamos enredados en nuestros afanes.

El ejercicio de escuchar a los niños puede ser terapéutico para los adultos. Los profesores nunca serán maestros si no se sientan a escuchar las historias y cuentos que los niños recrean en el balbuceo que emana de su inocente pensamiento. En la investigación pedagógica y psicológica es considerado fundamental escuchar a los niños, sin embargo, en el diario vivir cuando ésta se hace sabiamente puede ayudarnos a identificar elementos que los adultos desconocemos y que pueden ser nos útil para entender mejor nuestro mundo, la interacción con ellos y la mejora de nuestra calidad de vida.

Cabe aclarar, que el silenciar a los niños es una de las manifestaciones de las sociedades patriarcales, en donde las mujeres y los niños son inferiores a los hombres. Esta actitud se sigue reflejando en algunas sociedades actuales. Silenciar la voz de los niños, en el caso extremo de esas sociedades, es una violación a uno de los derechos fundamentales de la niñez. Este es un tema que amerita mayor profundización, pero hay ciertas obviedades que suelen pasarse por alto en sociedades que profesan estar articuladas como “estados libres”.

Aunque no se pueda catalogar las argumentaciones que hacen los niños como teoría científica sistemática, sería ingenuo pensarlo, si se pueden entender como premisas de un conjunto de elementos más complejo que no se deben ignorar. Pienso que es inteligente sentarse a escuchar a los niños “teorizando” y haciendo preguntas, que luego ellos la convierten en un bucle de preguntas hasta llegar al infinito que, en ocasiones, fuerzan a uno a resolver cuestiones que nunca la había pensado y que gracias a la mente ingenua de un niño pudimos encontrar una idea novedosa y creativa o, por demás, conocernos a nosotros mismos y entenderlos mejor a ellos.

La inversión en el conocimiento tiene retornos favorables


Este breve artículo está basado en la publicación que hicieron Paul A. David y Dominique Foray para la Organización de Estados Iberoamericano (OEI) con el tema, “Una introducción a la economía y a la sociedad del saber”*. Analizaré como el conocimiento a través de la innovación y creación lleva al crecimiento económico y como este se puede convertir en un potencial importante para la inversión en investigaciones más amplias que produzcan nuevos conocimientos. Es una especie de interacción cíclica entre la inversión en generación de conocimiento, la innovación y crecimiento económico. 

Después de leer el artículo y ver como se da la dinámica entre el saber y la economía, que el tema “introducción a la sociedad del saber cómo fuente de crecimiento económico” seria más adecuado o encajaría mejor, siendo que el conocimiento es primero (en cualquier sentido que se estudie tradicional, artístico, científico, tecnológico, histórico, etc.) y la economía es la resultante de él. David y Foray plantean que desde su evolución fundamental no debe ocultar la importancia creciente de las actividades de ciencia y tecnología. Si la economía fundada en el conocimiento no debe reducirse a la alta tecnología, los nuevos sectores, que han producido un fuerte efecto de arrastre desde hace algunos decenios al impulsar la tasa de crecimiento medio de toda la economía, se caracterizan por cierto centralismo de la ciencia y la tecnología (farmacia e instrumentación científica, tecnología de la información y de la comunicación, aeronáutica, nuevos materiales). Este posicionamiento pareciera ingenuo, aunque no lo es, pues mientras más claro tenemos cual debe priorizar en el estudio sabremos mejor el camino que debemos recorrer. Invertir en el conocimiento es fortalecer la economía. 

El desarrollo del conocimiento que el Siglo XX generó ha sido uno de los motores (turbinas) más potente que la historia del saber humano ha tenido, los descubrimientos e invenciones que se hicieron servirán de sustento por muchos años y a las próximas generaciones. Sin embargo estos conocimientos para mantenerse robustecidos tienen que ser alimentados, las naciones, culturas, sociedades o empresas que se apropien de ellos e innoven sobre sus bases serán las afortunadas de esta y las próximas generaciones. David y Foray manifiestan: 

Ahora bien, gran parte del capital intangible está constituido por inversiones en capacitación, instrucción, actividades de I y D, información y coordinación, es decir, por inversiones consagradas a la producción y a la transmisión del conocimiento. La otra gran partida del capital intangible corresponde a los gastos en salud, es decir, a inversiones que mejoran las características físicas del capital humano. En los Estados Unidos hacia 1973 las reservas de capital intangible - consagrado, por consiguiente, a la creación de conocimientos y al capital humano - superan a las reservas de capital tangible (infraestructuras y equipos físicos, existencias, recursos naturales). 

Esta aclaración nos llevan a entender que las inversiones en la producción de conocimiento humano tiene mejores garantías que cualquier otra en el sector productivo. Es obvio que estas inversiones implicarán una cuantiosa suma del capital disponible (total) en la investigación y desarrollo de innovaciones en cualquier dimensión que se quiera hacer. Pero está demostrado que las revoluciones que producen las innovaciones son retributivas y no solo en el ámbito económico sino también en el ámbito social y cultural (esta posicione la mantienen la mayor parte de los pensadores sobre el tema: Schumpeter, Quintanilla, Godin que llevo el concepto de innovación a la esfera mercantil, Drucker, etc.). 

Conocimientos para la innovación 

No todo “conocimiento” es innovador (aunque sea nuevo para algunas personas) ni produce frutos económicos, este tipo de conocimiento le podría llamar novedad circunstancial. Pero nos interesa, en esta parte y para los fines que perseguimos el que tiene fines determinantes para el crecimiento económico, ósea conocimiento pragmático. Existen diferentes formas de adquirir conocimiento y producirlo, pero el conocimiento que tiene plusvalía para las innovaciones es un conocimiento codificado y objetivo, el cual demanda un rango alto de cognición sobre lo estudiado, es muy diferente al torrente de información que se adquieren a través de las redes o los medios de comunicación en la sociedad actual. 

David y Foray distinguen el conocimiento de la información, de manera que poseer conocimientos, sea en la esfera que sea, es ser capaz de realizar actividades intelectuales o manuales. El conocimiento es por tanto fundamentalmente una capacidad cognoscitiva. La información, en cambio, es un conjunto de datos, estructurados y formateados pero inertes e inactivos hasta que no sean utilizados por los que tienen el conocimiento suficiente para interpretarlos y manipularlos. Esta diferencia asume todo su sentido cuando nos interrogamos acerca de las condiciones de reproducción del conocimiento y de la información. Si se quiere lograr innovaciones importantes deben crearse políticas claras sobre el tipo de conocimiento que se quiere desarrollar en la sociedad, tomando en cuenta el costo que esto implicará debe encausarse con efectividad. 

El conocimiento y la economía 

En esta parte David y Foray van a identificar como la sociedad del saber que domina las esferas públicas y privadas hacen posible la producción de conocimiento a un menor costo. Alegan que: “Hay casi una paradoja de la memoria puesto que nuestras sociedades tienen a su disposición tecnologías de almacenamiento y memorización que nunca han sido tan potentes, mientras que su memoria parece amenazada”. Estos cambios tecnológicos que se han producido en las últimas décadas han reconfigurado la manera de pensar, vivir y organizarse las sociedades, convirtiéndose en una parte más en el conjunto tecno-mundo produciendo conocimiento casi sincronizado con el fluir de las informaciones. Todo este aparataje se convierte en una oportunidad económica – en tiempo y en recurso – para la sociedad. 

El aprovechamiento estratégico de estas fuentes (informativas) aplicadas a las investigaciones científicas tecnológicas y la divulgación de las mismas, produciría una disminución significativa en las inversiones económicas de I+D+i. Para las instituciones, las empresas, las sociedades, etc., a medida que se hace más grande el cúmulo de información el torrente por donde transitan se expande (la Internet, los medios de comunicaciones aumentan su nitidez) dándoles posibilidades más económica para la adquisición de ellas. Estas informaciones decodificadas generan descubrimientos que ayudan a la producción de conocimientos. 

Por último, a pesar de la brecha digital y escasez de recursos que existen en el mundo, podemos decir que los países en vía de desarrollo que más han escalado en las competencias del mercado internacional, ha sido porque han aprendido a aprovechar el conocimiento, invirtiendo y potenciandolo como principal recurso para la innovación convirtiéndolo en un producto que hay que incrementar y monitorear. Aunque es inconmesurable (no se pueda medir) el conocimiento de una nación, los resultados pueden verse en a través de sus innovaciones e impacto económico mundial. En cierto sentido el conocimiento que debe desarrollar el estado ha de ser pragmático.



*Para leer el artículo: http://www.oei.es/salactsi/david.pdf

La virtualidad más allá de lo temporal


El desarrollo de la inteligencia y la capacidad creativa de la humanidad han intentado desde hace milenios emular la naturaleza y jugar a ser dioses. Esto se puede ver en los jeroglíficos, representaciones pictóricas y arquitecturas de las civilizaciones antiguas tales como la egipcia, sumaria, babilónica, china, etc. Igualmente esta capacidad creativa ha servido para diseñar formas de escapar de este mundo a cualquier otro espacio físico o metafísico, los cuales reflejan el temor humano desde la antigüedad hasta nuestro tiempo a la posibilidad de la extinción de este planeta deteriorado y amenazado por artefactos cósmicos o a las diversas situaciones de la realidad social en las que se puede vivir.  De ahí que la expresión, "cualquiera se sale de este mundo", oculta algo más que un instinto suicida. Puede ser producto del anhelo de pasar a otro mundo que suponemos existe, aunque no tenemos evidencias tangible de el, pero que en nuestros sueños y leyendas ancestrales si.

Este pensamiento ha evolucionado y el deseo de acceder a algún espacio astral sin ningún ritual místico o mágico se ha hecho cada vez más evidente. Algunos físicos teóricos plantean que vivimos en un mundo paralelo con otra realidad física que aún no podemos atravesar porque no tenemos la tecnología para hacerlo en la actualidad, pero que en un futuro podría ser posible.

La ambición y esfuerzos conjuntos de diferentes ciencias y tecnologías han hecho posible que las personas puedan visitar entornos virtuales diseñado tridimensionalmente que son capaces de afectar el cerebro más allá de lo temporal. Los experimentos con realidad virtual, realidad aumentada y simuladores han demostrado que las experiencias a la que se pueden someter los individuos virtualmente pueden modificar las respuestas del cerebro frente a la realidad tangible. De manera, que aunque no sé ha podido escapar totalmente de este mundo como lo soñaban los antiguos se han dado pasos que tienen resultados impresionantes y que aún los expertos plantean que estamos en los inicio de una revolución mayor.

La primera vez que vi a una persona usando unas gafas de realidad virtual, pude observar detenidamente a los que se divertían mirando al individuo gritando y haciendo movimientos erráticos en un espacio vacío y a la vez se fascinaban de asombro mirándolo inmerso en un mundo que ellos desconocían. Mi percepción fue observar personas en dos mundos distintos simultáneamente: uno virtual y otro tangible, pero ambos respondían igual físicamente a la escena que sus sentidos captaban. Viéndolos desde los comportamientos que reflejaban, puedo asegurar que no existía diferencia en ambos, solo que la experiencia del que usaba las gafas era temporal.

Efectivamente, esta observación elemental forma parte de varias técnicas controladas que se han estado aplicando para modificar la conducta y la respuesta humana en diferentes circunstancias. Los simuladores y la realidad virtual recrean experiencias que aplicadas repetidas veces reconfiguran el comportamiento humano. La supresión de las fobias, el entrenamiento militar, los viajes en el tiempo y a lugares desconocidos y fantásticos son algunas de las aplicaciones que se le ha venido dando a la virtualidad.

Aprovechamiento en la educación

Saliendo de los aspectos filosóficos y pasando a la parte pedagógica, los viajes espaciales a través de las constelaciones y creación de universos virtuales son algunas de las experiencias lúdicas pedagógicas que se están usando en la educación. Las visitas a museos y lugares arqueológicos hacen que la vivencia de leer, viajar y ver estén simultaneamente en un mismo lugar. La virtualidad es otra posibilidad para el desarrollo cognitivo en los alumnos si se adopta con una base metodológica adecuada.

Las experiencias virtuales a pesar de ser un fenómeno de la tecnología en las últimas décadas, hay muchas iniciativas por parte de empresas e instituciones que están apostando a su utilidad educativa. Tecnológicamente diseñar programas educativos con las metodologías apropiadas, como hemos dicho, que integren estas herramientas puede tener efectos favorables para niños con problemas de aprendizaje y especiales. Podrían servir de reforzamiento para fijar la información que les servirán a los alumnos en la producción de aprendizaje efectivo.

Aplicar la realidad virtual en la educación no deja de tener sus desafíos como cualquier tipo de recurso o herramienta que se quiera integrar al proceso de enseñanza aprendizaje. No se puede escatimar la falta de competencias básicas en las TIC de los maestros reflejadas en varios estudios hecho por organismos locales e internacionales para agregar otra tecnología que exige mayores recursos técnicos y económico. Por tal razón, se necesitan estudios previos para identificar en cuales lugares y en cuales sujetos se pueden aprovechar eficientemente. Si no se aplican con conciencia serian otro juguete más para el salón de clase sin ningún efecto pedagógico o terminarían en los almacenes de cachivaches de los centros educativos.

Publicado en el periodico Hoy: http://hoy.com.do/la-virtualidad-mas-alla-de-lo-temporal/

La sabiduría no esta determinada por las universidades ni los títulos


Entre tantas informaciones que transitan por el Internet, se puede llegar a conclusiones erradas como decir, "todo esta perdido". Pero con este video, publicado por Soy Tribu, que rescata la opinión sobre la vida del Sr. Marzo, pescador y de bajo nivel de estudio, se puede apreciar que la sabiduría no le pertenece a las instituciones académicas, los títulos o la riqueza. Es algo, más bien, que se funda en las buenas tradiciones familiares sobre el amor y el respecto a los demás y el medio ambiente.

En las propias palabras del Sr. Marzo, "Amen la vida porque solo dura un momento y el amor es lo más barato y más valioso que hay". Luego muestra preocupación sobre como algunos ricos con avaricia pierden el sentido de la vida olvidando que en algún momento morirán y todo se quedará. Entiende que el amor es lo más valioso y su esfuerzo hasta morir es que sus hijos también aprendan a vivir desde está óptica, a pesar de los estudios o logros materiales.

Ver video completo:

¿Los niños piden qué publiquen sus fotos?


El Internet y, especialmente, las redes sociales están saturadas de fotos y vídeos de niños en diferentes poses y bailes. Hacer una crónica desde la ecografía, el nacimiento y hasta que el niño pierda el atractivo infantil es la tendencia de muchos padres con las posibilidades que brinda la inmediatez germinada por los avances de la tecnología.

Sin embargo, frente a este tipo de dinámica debemos preguntarnos si ¿les piden los niños a los padres que les tomen fotos y además que la publiquen? ¿Cuáles son las implicaciones futuras que pueden tener en el desarrollo saludable de sus hijos? Son muchas las reflexiones éticas que se pueden hacer al respecto. Con este artículo haremos un acercamiento ético para concienciar a los padres sobre estas prácticas.

Los seres vivos tienen diferentes formas de reproducirse y criar sus descendencias y dentro de esta variedad están los mamíferos, al cual pertenecemos los seres humanos.

La lactancia combinada con la protección de los peligros del medio natural sobre las nuevas criaturas hace que los vínculos entre los progenitores y los descendientes sean más fuertes. Por tal razón, la paternidad y, en especial, la maternidad forman parte de los afectos irracionales en los seres vivos por prolongar su descendencia. La cuestión se extrema con los seres humanos, en que los sentimientos paternales suelen durar toda la vida y, hasta, conectarse con generaciones que nunca se han visto, solo a través de referencias familiares.

Recibir la noticia de que se va a ser mamá o papá, en la mayoría de los casos, puede ser la “gran noticia”. Un descendente directo consanguíneo (genéticamente) viene en camino. Junto a este tipo de noticia explotan en el cerebro de los progenitores una serie de emociones que lo expulsan de la razón y pueden llevarlos a tomar decisiones que responden a sus deseos mundanos y no al de la criatura que no sabes ni siquiera donde está. Tomar un teléfono móvil para sacar cuantas fotos se puedan, subirlas a las redes sociales, enviarlas por Whasapp y todos sus grupos se convierte en algo automático (irracional). Esto no lo harán solo los progenitores, se puede extender a la mayor parte de los espectadores.

El derecho del niño queda eclipsado frente a los sentimientos de los padres que lo convierten en una especie de mascota, muñeco de peluche o trofeo. Un objeto más de sus deseos y no un ser humano que, pasado los años tendrá las mismas capacidades que ellos o quizás más. Los niños al crecer tendrán la posibilidad de ver la historia de sus vidas registradas en un medio virtual donde todo el mundo puede opinar sobre ellos y ellos impotentes de poder eliminar aquellos rastros que otros han reproducido sin su autorización. Desde el marco legal Mayte Rius dice que, “Aún no hay jurisprudencia porque los afectados no han alcanzado la madurez para denunciar, pero en 15-20 años nos encontraremos con adultos con toda o gran parte de su vida personal expuesta en las redes”.

Existe una lista de males que se pueden desatar con las publicaciones de imágenes infantiles en Internet, siendo el acoso infantil o bullying el más común y traumante para los niños. Recordemos que los gustos de los padres no son ni, necesariamente, serán los gustos de los hijos. No se puede ser ingenuo con esta consideración. Le dejo esta lista de consejos que ofrece Alba Caraballo de guía infantil:

- Morphing: se trata de una práctica según la cual, algunas personas copian fotos sacadas de Internet y realizan un montaje fotográfico con una fotografía pornográfica. Sería dramático encontrar un montaje así con nuestro hijo.

- ¿Has pensado si a tu hijo le gustaría que mostraras esas imágenes? Quizás esté haciendo un baile divertido para sus papás en la intimidad del hogar y no le guste que ese vídeo traspase la barrera de la familia.

- Algunas redes sociales comparten la propiedad de las fotografías publicadas con quien las comparte, a pesar de que muchas veces se desconoce este hecho ya que casi nadie leemos las condiciones de uso.

- Muchas veces, esas fotografías no están compartidas correctamente y pueden verlas no solo nuestros amigos o familiares sino aquellos amigos de nuestros amigos y a su vez los amigos de aquellos. En cualquier caso y pese a todo, si decides publicar alguna foto de tus hijos en tus redes sociales, ten en cuenta estas medidas de seguridad:

     - Verifica que tu perfil sea privado y no público.

    - Lee las condiciones de uso de la red social para conocer qué tipo de permisos estás concediendo.
   - Aunque tu perfil sea privado, solo da autorización al acceso a las fotos de los niños a personas seleccionadas y no a todos los agregados a la red.
Los niños no deben ser propiedad perpetua de nadie, ni objeto del deseo, son seres humanos. Los padres deberían asumir la responsabilidad de cuidarlos y amarlos, pero ese amor se puede expresar de muchas formas sin exponer su privacidad en una red poco controlable hasta para sus creadores. Allí descargar, copiar, pegar reenviar, etc. es una dinámica que no se detiene y cualquier cosa que suban de sus hijos saldrá del control suyo y posteriormente de ellos.
En conclusión, ha de considerarse que se puede disfrutar de la paternidad entre familiares y amigos, y si se va a usar las redes sociales hacerlo con moderación y consciente de los riesgos que esta representa para la vida privada de la familia. De esta forma podrán evitarles a sus hijos muchos malestares en el futuro.

Publicado originalemente en el periódico digital el Hoy: http://hoy.com.do/los-ninos-piden-que-publiquen-sus-fotos/

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Manuel Made
www.manuelmade.com
Santo Domingo, R. D.